Pre-producción
La pre-producción fue relativamente sencilla, desde el guión sabÃa que teniamos que hacer algo sencillo, rápido y sobre todo barato, pues desgraciadamente el cine es un medio muy caro y cada idea cuesta.
La locación ya la tenÃa en mente, el cuarto de mi primito, el único problema es que era cuarto de niño, no de niña, por lo que teniamos que pensar en llenar el cuarto de muñecas, peluches, cosas rosas, cualquier cosa que pudiera hacer ver el cuarto como la habitación de una niña de 7 años.
Segundo problema, el casting. He tenido ya la experiencia de grabar con niños, y como bien dicen, algunos son grandes actores por su inocencia y por ser capaces de expresar muy bien sus emociones, pero…
son hiperactivos, comen a cada rato, se cansan muy rápido y algo muy complicado también, cuando le haces casting a un niño, tambien le haces casting a los papás, pues uno como director se emociona y pone al niño a correr, hacer, decir, todo lo que se nos ocurra, pero si el papá no es accesible, solo te dirá, mi hijo no puede hacer eso, o tal vez, el mismo niño no lo quiera hacer y el padre lo regaña, mil cosas. El director se convierte en niñero.
Voy a evitar mencionar nombres, pero la primera niña que vimos fue la hija de una amiga mÃa.
La niña es hermosa, pero pequeño problema, es dinamita pura. No se podÃa estar quieta, era casi imposible dirigirla, aquel dÃa me encontraba haciendo otro casting para otro proyecto, y ella llegó y pasó 6 horas en movimiento, gritando, interrumpiendo los otros castings, comiendo y pidiendo a gritos por mi atención.
Sabia que serÃa un poco dificil colaborar con ella sin que me volviera loco…






